fbpx

Stick Box

Paola en el Gym
Bajó 45 kg en poco más de 1 año

Hace unos 15 meses, Paola Pinto se despertó y decidió que no iba a seguir pesando 99 kilos. Quería poder volver a atarse los cordones, a correr un colectivo, a estar bien y sana para su hija. No demoró un minuto más. Probó con un plan de alimentación y entrenamiento funcional intensivo en Stick Box. En ese tiempo bajó la mitad de sus kilos. Una gran historia de vida y superación que merece ser contada.    

¿Cómo empezaste? ¿Fue alimentación, médico y gimnasio?

Empecé con 99 kilos, Llevo un año y tres meses entrenando, pero en el gimnasio arranqué hace 8 meses en Energym, cuando ya había bajado unos 15 kilos y estaba por encima de los 70 y necesitaba seguir bajando. Hacía gimnasia funcional, pero necesitaba otro tipo de funcional, más intensivo, que es el que estoy haciendo ahora en Stick Box y bueno, en total bajé 45 kilos, ahora peso 56. 

¿Cómo te animaste?

Después de bajar los primeros 15 kilos, fui a una clase de prueba a Stick Box, porque quería hacer boxeo, pero me encontré con algo que me encantó, me generó más energía, me ayudó mucho más con el peso, a ganar fuerza y confianza, me encantaron los profesores como Facundo, Clarita y Mica. Ellos me ayudaron muchísimo con sus técnicas y su perfeccionamiento en todo este tiempo.

¿Te cambió el estado anímico?

Sí, sí todo. Cosas muy básicas que no podía hacer. Yo no me podía atar los cordones, si tenía que correr a la parada del colectivo no podía, no tenía la resistencia aeróbica que ahora he ganado en todo este tiempo. 

Ahora voy todos los días al gimnasio y es una descarga mental, te desestresas de la rutina y de tu trabajo, entonces es como mi escapadita para sentirme bien y de paso le hace bien a mi cuerpo. La verdad es que estoy feliz

¿Pero tenías un seguimiento médico?

Siempre estuve con médico, nutricionista y tengo un deportólogo que me va controlando el peso, me cuido con las comidas, tengo una alimentación saludable y la verdad estoy muy feliz con el gimnasio porque además de cambiarme físicamente, conocí gente nueva, me ayudó a interactuar, a socializar y a superarme. 

Al principio no saltaba el cajón, no hacía una estocada, no coordinaba, tenía que hacerlo con la ayuda de las profesoras y ahora lo puedo hacer sola, porque al final el ejercicio se va perfeccionando, no es algo que sale de un día para el otro. 

Le pusiste dedicación.

Obviamente es constancia, disciplina, entrenamiento y un plan nutricional y eso ya te genera estar feliz y estar bien mentalmente. La actividad física me ha cambiado la vida y me siento muy cómoda en el gimnasio, me encantan todas las actividades. 

¿Te tuviste que matar de hambre o comer distinto?

No, para nada. No pasé hambre, la nutricionista me organizó. Es más, antes de la pandemia estuve por hacerme un bypass gástrico que finalmente no lo hice y ahí conocía a Camila Luna, mi nutricionista, que me hizo un plan, me controlaba cada 15 días y así fui bajando de a poco, primeros 200 gramos, después 1 kilo, después 2kg, hasta que aceleré el metabolismo.

Ahí te motivaste con todo.

¡Siii! Amo ir al gimnasio, me saqué todos los prejuicios y ahora estoy en la etapa de endurecer los músculos, pero no me quedaron estrías ni colgajos, mi piel se adaptó, todo eso con control médico y cremas obviamente. Ahora estoy haciendo pesas porque mi médico, Santiago Gómez Centurión, me dijo que tenía que hacerlas para aumentar la masa muscular. 

¿Qué dejaste de comer o tomar?

Básicamente, las harinas. Ordené las comidas, saqué el pan de mi vida, pero lo reemplacé con pan integral porque si no la nutricionista me advirtió que me podía volver celíaca, pero lo más importante es que empecé a aprender a comer. 

Es una maravilla el proceso que has hecho ¿Qué les aconsejarías a otras personas?

Que es muy importante tener paciencia y no bajar los brazos. Cuando vengo a Stick Box se los digo a las chicas que participan en los Desafíos que ustedes están proponiendo, que me encantan.

En mi caso, estuve 10 años así, con todo ese sobrepeso y pienso que fue como un auto que estuvo parado todo ese tiempo, y claro, está seco, oxidado y vos lo querés arrancar de un día para el otro y salir de una pero no va a andar, hay que prepararlo, repararlo para que se vuelva a activar. 

Es muy impactante. Vi tus fotos y se ven dos personas distintas

Algunos me preguntan si la foto es real, si no tiene zoom o algún efecto y nada que ver. Nunca tuve una patología de obesidad, pero creo que llegué a los 99 kilos porque estuve cursando una depresión y nunca me di cuenta. Yo trabajo en un hospital, en ese tiempo me dieron ataques de pánico, me asaltaron, y estos 10 años estuve así, como dormida.

Un día me desperté porque quería mejorar, ya tenía problemas de hipertensión y várices, tenía hígado graso, pero tengo una hija que es mi responsabilidad. Mi meta fue estar bien para ella y me fui poniéndome metas, metas, metas y acá estoy, feliz. 

¿Qué te dicen en tu trabajo?

No lo pueden creer. Pasé de usar una chaqueta XXXL a usar ahora una M y me queda grande. Ahora salgo a correr, a andar en bicicleta, no tengo ningún impedimento físico, nada que me moleste, es otra cosa, otra cosa.

Ir arriba